
Aparte de los efectos que ya he vivido, la crisis económica - dá miedo llamarla recesión - no deja de tener otras consecuencias no palpables inmediatamente como es el caso de los remates inmobiliarios. Hay otras cosas, sutiles algunas, serias la otras que invariablemente se mezclan peligrosamente en estos tiempos:
1.- Aumento de la criminalidad: por una parte, a nivel de delitos a la propiedad, donde destaco que hasta han detenido matrimonios arranca carteras. También delitos pasionales relacionados con la crisis y la imposibilidad de mantener la familia unida.
2.- Precios que se quedaron por la nubes - a pesar del costo mas bajo de la gasolina - y hasta cambio de presentación en algunos productos cuyos precios se mantienen altos y cuya calidad/cantidad ha disminuído. Esos si, se consigue todo.
3.- Pedigüeños: Solía ver uno o dos eventualmente y algunos que tradicionalmente se estacionan en los semáforos los fines de semana y días de cobro. Pero ahora es usual ver gente a toda hora pidiendo dinero y/o trabajo. El desempleo es una parte muy seria de la situación.
4.- Recorte de programas educativos y de servicios: aunque cueste creerlo, hay universidades e institutos que han cerrado cátedras completas y despedido personal de mucha calidad simplemente porque el dinero no alcanza para mantener carreras no productivas (con pocos alumnos o que gastan muchos recursos) en ellas. Ya el precio de el transporte público aumentó y hay rutas que fueron eliminadas por improductivas.
Confiamos en podamos soportar lo que viene, ya que hasta en los divorcios influye esta situación, porque ninguno de los dos cónyugues quiere hacerse responsable de los bienes hipotecarios. Quién sabe que nos depara el futuro, pero mientras confiamos, no solo en el nuevo Presidente, sino en la enorme capacidad de este país de levantarse de las cenizas.
Imagen tomada de aqui.